Comisiones Obreras de Cantabria | 19 mayo 2026.

Por algo será

PENSIONISTAS

CCOO exige compromiso político para aprobar las modificaciones de la Ley de Dependencia y garantizar su plena implantación

  • La Federación de Pensionistas ha indicado que en Cantabria 14.786 personas reciben prestaciones del Sistema para la Autonomía Personal y Atención a la Dependencia pero que más de 1.300, según datos de marzo de 2026, estaban pendientes de recibir su prestación o servicio
  • Sánchez Gimeno: “La aprobación de la reforma es urgente porque recoge la compatibilidad de las prestaciones con el empleo, amplía el perfil de los cuidadores reconocidos, elimina los periodos de espera para el acceso a las ayudas y reconoce automáticamente los grados de discapacidad”

06/05/2026.
Pensionistas de CCOO ha iniciado una campaña sobre el sistema de atención a la dependencia

Pensionistas de CCOO ha iniciado una campaña sobre el sistema de atención a la dependencia

La Federación de Pensionistas de Comisiones Obreras en Cantabria (CCOO) ha exigido hoy en nota de prensa compromiso político y social para garantizar la plena implantación de la Ley de Dependencia y han reclamado, dentro de la campaña que se está llevando a cabo a nivel estatal, ‘La dependencia es tu derecho, no puede esperar, exígelo’, la aprobación definitiva en el parlamento español de las nuevas modificaciones de la norma, que se encuentran en trámite desde el 15 de julio de 2025, y que recogen una serie de mejoras en los cuidados, dignidad, alimentación y salud de las personas dependientes, un colectivo con 1,7 millones de personas en toda España.

En el caso de Cantabria, 14.786 personas, un 2,4% del total de la población regional, reciben prestaciones del Sistema para la Autonomía Personal y Atención a la Dependencia y se atiende al 96,66% de las personas dependientes con derecho a prestación reconocido, siendo, así, una de las comunidades con mayor tasa de atención en España.

Sin embargo, según datos de marzo de 2026, 1.372 personas estaban en lista de espera para recibir su prestación o servicio y durante 2025, se registraron 124 fallecimientos de personas que estaban esperando una plaza o un recurso asistencial.

“Necesitamos más compromiso e implicación porque en la actualidad existen 6.387 plazas en residencias de mayores, es decir, 4,59 plazas por cada 100 personas mayores y la valoración de la dependencia es muy mala, la cuarta región con peor puntuación, 3,5 sobre 10”, ha apuntado José Antonio Sánchez Gimeno, secretario general de la Federación de Pensionistas de CCOO en Cantabria.

Así, Sánchez Gimeno ha explicado que la aprobación de la reforma de la Ley de Dependencia es urgente porque recoge la compatibilidad de las prestaciones con el empleo, amplía el perfil de los cuidadores reconocidos, elimina los periodos de espera para el acceso a las ayudas, reconoce automáticamente los grados de discapacidad e incorpora nuevos servicios vinculados a la atención a la dependencia.

“Corre prisa porque no olvidemos que nos acercamos al 25% de la población de más de 65 años en Cantabria y la autonomía personal, los cuidados de calidad y los profesionales acreditados son piedras angulares para un buen servicio, tal y como ha quedado de manifiesto en el plan estratégico que hemos realizado dentro del Consejo de las Personas Mayores de Cantabria”, ha señalado el secretario general de los Pensionistas de CCOO en Cantabria.

Para la Federación de Pensionistas es fundamental recordar algunos de los beneficios que ha traído la Ley de Dependencia, como las más de 3 millones de personas beneficiarias, la creación de más de 400.000 empleos o la consolidación de un sector que ha sido el único que ha crecido en tiempos de crisis, pero también tener presente algunos de los problemas y riesgos que presenta, como las listas de espera, el crecimiento de la prestación económica de cuidado familiar, el copago o el evidente riesgo de exclusión de las renta medias y bajas por el elevado volumen de personas atendidas con prestaciones económicas.

Por todo ello, CCOO ha lanzado una serie de propuestas para mejorar el sistema de dependencia, como una financiación pública suficiente, cercana al 2% del PIB para la próxima década, o el incremento de la financiación estatal condicionada a las listas de espera, a la atención preferente con servicios profesionales, a la reversión de recortes en los servicios de cuidados, garantizando el incremento de horas de atención en servicios de prevención, ayuda a domicilio, centros de día…, garantías de ratios de plantilla suficiente creación de empleo, mejor estabilidad laboral o reducción del copago, entre otras.