16.115 mujeres firmaron de media hasta seis contratos distintos de menos de un mes en 2019

  • CCOO de Cantabria ha lamentado que la precariedad laboral “siga cebándose con las mujeres”
  • Rosa Mantecón, secretaria de Mujeres del sindicato, ha subrayado que revertir la situación que relega a las mujeres al trabajo de los cuidaos informales requiere derribar las barreras culturales y superar el déficit de los servicios públicos para los cuidados

18/02/2020.
Gráfico: Personas ocupadas por sectores en Cantabria

Gráfico: Personas ocupadas por sectores en Cantabria

El análisis sobre la situación del empleo de las mujeres en Cantabria en 2019 sigue siendo abrumador. Bastan algunas cifras para darse cuenta de que la precariedad sigue cebándose con las mujeres. Así, 52.093 mujeres de Cantabria firmaron más de 125.211 contratos temporales en 2019, una media de 4,7 contratos cada una. Si esta cifra escandaliza, hay otra que resulta sí cabe más reveladora para entender la situación laboral de las mujeres: el 56,90% de los contratos temporales que firmaron tuvieron una duración que no superó el mes, afectando a más de 16.000 mujeres, que de media firmaron hasta 6 contratos cada una.

Así las cosas, Comisiones Obreras de Cantabria (CCOO) ha vuelto a poner el acento en la parálisis que sufren las mujeres que trabajan o que quieren hacerlo en la región. Sólo hay que echar una ojeada a los datos para ver que el mercado laboral no da tregua a las mujeres y que se suma a las desigualdades que sufren en todos los ámbitos de la vida.

El sector Servicios, caracterizado por la estacionalidad, la temporalidad y la parcialidad, se mantiene como el principal nicho del empleo femenino ya que el 90% de las mujeres que trabajan lo hacen en sus actividades mientras que a la industria tan sólo accede un 7%.

Si se compara la presencia de mujeres y hombres en los sectores, los datos también evidencian que la distribución del trabajo relega a las mujeres a los ámbitos más precarios. Así, el sector Servicios ocupó en 2019 a 103.200 mujeres y a 77.800 hombres, siendo el único con mayor presencia de femenina. El sector agrario ocupó a unas 2.000 mujeres frente a 4.700 hombres; la Construcción, 1.500 mujeres y 17.500 hombres y la Industria 8.000 mujeres frente a 31.800 hombres.

Al bucear en la estadística relativa a la modalidad contractual encontramos un verdadero drama. El cómputo global de contratos celebrados en la región en 2019 ascendió a 261.009, de los que 50,91% fueron de mujeres.

Para Rosa Mantecón, secretaria de Mujeres del sindicato en Cantabria, “aunque la cifra pueda parecer positiva, a priori, no se desprende motivo alguno para la euforia. Si nos detenemos en cómo se distribuyen esos contratos, comprobamos que además de la excesiva temporalidad que soportan las mujeres, las condiciones se precarizan aún más por la elevada carga de parcialidad, perpetuando las diferencias entre mujeres y hombres y condenando a las mujeres a una extrema precariedad”.

En este sentido, según datos del Observatorio del Servicio Cántabro de Empleo, el 94,21% de los contratos firmados por mujeres en 2019 fueron temporales; entre ellos, el 52,33% han sido a jornada completa y el 47,66% a jornada parcial, mientras que solamente un 2,62% han sido contratos indefinidos a jornada parcial y sólo un 2,62% indefinidos a tiempos completo.

Para CCOO esta no es una cuestión baladí, la desigualdad trasciende a los límites del empleo. “En el desempleo las mujeres también se llevan la peor parte; las malas carreras de cotización las sitúan como mayoritarias en esta situación, hacen que cuando se destruye el empleo acaparen mayor porcentaje de pérdida, con peores prestaciones y menor tasa de cobertura. Miles de mujeres se ven sin empleo y sin subsidios”, tal y como se desprendió de los últimos datos de paro registrado.

Inactividad

Por otra parte, para el sindicato sigue siendo muy preocupante la alta inactividad de las mujeres. De hecho, su tasa de ocupación solo alcanza el 44,92% mientras que la de los hombres es del 54,40%, manteniendo diez puntos de distancia entre ambos.

“El análisis aquí también es revelador, la inactividad laboral por tener a cargo las labores del hogar y los cuidados continúan teniendo protagonismo femenino, el 44,7% de las mujeres inactivas lo son por estas razones frente al anecdótico 4,3% de los hombres. Actuar para revertir esta situación debería ser una prioridad política”, ha subrayado Rosa Mantecón.

Para CCOO, tras analizar los datos extraídos de la Encuesta de Población Activa (EPA) relativa a 2019, resulta decepcionante que, transcurrido un año más, la situación de las mujeres parece inamovible. Más de una cuarta parte de las que no trabajan declaran mantenerse al margen del mercado laboral por tener responsabilidades familiares o estar al cuidado de hijas e hijos o adultos que se lo impiden mientras que en el caso de los hombres apenas supera el 4%.

Y es que la realidad es tozuda, casi el 87% de las excedencias por cuidado de hijos e hijas y familiares, según datos del Ministerio de Trabajo, una dinámica que el sindicato achaca, además de a motivos culturales, al déficit en los servicios públicos de cuidados.

Mantecón ha incidido en que “aunque las medidas introducidas en la normativa laboral en 2019, y que formaban parte de nuestras reivindicaciones, han supuesto mejoras en términos generales, aún queda mucho camino por recorrer. Hace falta desarrollar políticas que nos hagan avanzar hacia una verdadera conciliación laboral y personal para acabar con la dinámica que históricamente relega a miles de mujeres al trabajo de los cuidados informales”. Los avances legislativos son imprescindibles pero aún falta derribar muchas barreras porque las mujeres siguen llevando toda la carga en los hogares”.

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