CCOO destaca que la crisis del COVID-19 ha reconocido al fin el trabajo de las limpiadoras, de colectivo poco valorado a servicio esencial

  • El sindicato ha subrayado que la labor de las profesionales de este sector es imprescindible para combatir la pandemia
  • En Cantabria, un total de 543 mujeres trabajan limpiando los hospitales de Valdecilla, Sierrallana, Laredo y Reinosa; 5 ya han dado positivo en coronavirus y varias están en cuarentena ante la ausencia de pruebas

17/04/2020.
Limpiadoras del Hospital Valdecilla durante la pandemia del COVID-19

Limpiadoras del Hospital Valdecilla durante la pandemia del COVID-19

Comisiones Obreras de Cantabria (CCOO) ha reconocido hoy que la crisis del coronavirus está sirviendo para realzar y valorar el importante trabajo que realizan algunos de los colectivos que hasta ahora estaban peor valorados y que, además, eran los protagonistas indiscutibles de la precariedad. Es el claro ejemplo de las personas que realizan su labor en el sector de la limpieza, un sector altamente feminizado y donde la privatización campa a sus anchas, que en este mes ha pasado de ser uno de los colectivos peor valorados del sistema a convertirse en un servicio esencial e imprescindible para combatir la pandemia.

De este modo, el sindicato ha querido poner el foco de atención especialmente en el personal de limpieza de los hospitales que, al igual que sus compañeros sanitarios, están viviendo una situación delicada en contacto permanente con el virus, realizando su trabajo en primera línea de batalla.

En Cantabria, se dedican a la limpieza de los cuatro hospitales de referencia un total de 543 mujeres, repartidas de la siguiente manera: Hospital Valdecilla 417; Hospital Sierrallana 65; Hospital de Laredo 45 y en el Hospital Tres Mares un total de 16. En todos los casos se trata de servicios externalizados a empresas como Ferrovial, Garbialdi y Lacera, a los que ahora se les ha comenzado a hacer las pruebas del coronavirus, que es una de las principales reivindicaciones del sindicato en estos momentos. No obstante, antes de comenzar con las pruebas, el virus ya había llegado a este colectivo, siendo el último cómputo conocido de 5 positivos en Covid-19, y varias de ellas en cuarentena ante la ausencia hasta ahora de pruebas.

Aunque en un principio a las limpiadoras, al contrario de lo que ocurre con el personal sanitario, el Ministerio de Sanidad las ha calificado como trabajadoras de bajo riesgo, tal y como consta en el protocolo de actuación que se ha elaborado desde el Ejecutivo central para los servicios de prevención de riesgos laborales, la situación ya está comenzando a cambiar. CCOO solicitó una reconsideración de esta clasificación al tratarse de un personal que limpia a diario los espacios en los que conviven los pacientes de COVID-19. En este sentido, en los hospitales de Cantabria, las limpiadoras ya se encuentran al mismo nivel que el personal sanitario en cuanto a realización de pruebas de COVID-19 y tras la modificación de los protocolos de los centros hospitalarios aprobados en estos últimos días.

“Era injusto que no se reconociese nuestro contacto diario con los enfermos. Es cierto que no les tocamos como puede hacerlo el personal sanitario pero nosotras no podemos limpiar o desinfectar las superficies guardando la distancia que nos recomiendan o tampoco podemos negarnos a acercarles algo si nos lo piden cuando accedemos a sus habitaciones, de ahí nuestra insistencia por el acceso a la prueba para todo el personal de limpieza”, ha señalado Carmen Ortega, delegada de CCOO en la empresa adjudicataria de la limpieza en el Hospital Valdecilla.

“Hemos tenido momentos muy malos, cansancio y mucho desgaste físico y psicológico. Estamos convencidas de que de esta saldremos si la gente de a pie cumple las normas de confinamiento. Entre todos podemos lograrlo. Al principio costó mucho por el desconocimiento de este nuevo virus y la falta de EPIS, pero con los cursos formativos consiguieron que nos familiarizáramos con el Covid-19”, explica Eva Ruiz Alonso, delegada de CCOO y limpiadora que se ofreció voluntaria para reforzar el trabajo en las denominadas ‘plantas Covid’.

“Consideramos que las cosas van cambiando y que estamos algo mejor que al principio, pero aún queda mucho por hacer. Muchas de nosotras dejamos nuestras mejores sonrisas para esos enfermos escondiendo los miedos que tenemos por nuestras familias”, ha confesado Carmen Miramón, limpiadora y delegada de CCOO.

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