CCOO alerta de la dejadez de Eupraxia ante un positivo por COVID-19 y el riesgo que supone para la plantilla y las personas usuarias de RENFE

  • Eupraxia, que presta servicios para RENFE, no activó los protocolos establecidos al detectar un positivo de COVID-19 en la empresa y no aisló a los contactos directos de la plantilla
  • Manuel Celis, responsable de CCOO en el sector ferroviario: “RENFE y la Administración no deben permitir actuaciones tan negligentes que conviertan una dependencia de un servicio público en un foco de transmisión de COVID-19”

23/09/2020.
Estación de tren de Santander.

Estación de tren de Santander.

La Federación de Servicios a la Ciudadanía de Comisiones Obreras de Cantabria (FSC-CCOO) ha denunciado que la empresa Eupraxia, concesionaria del servicio de taquillas de billetes en las instalaciones de RENFE, “pone en peligro la salud de su plantilla y de los usuarios y usuarias de RENFE al no activar el protocolo establecido ante la detección de un caso de COVID-19 entre sus trabajadores y trabajadoras”, ha señalado Manuel Celis, responsable de CCOO en el sector ferroviario en Cantabria.

El pasado 11 de septiembre se detectó el primer caso positivo de COVID-19 en una persona de la plantilla tras realizarse la prueba PCR. Además de notificar su caso, identificó a dos compañeros con los que había mantenido contacto directo tras trabajar en el mismo turno y compartir espacios comunes y diferentes equipos informáticos.

En ese momento, CCOO solicitó a los responsables de Eupraxia –que cuenta con más de una veintena de trabajadores y trabajadoras- que “de forma inmediata activara los protocolos de seguridad establecidos por RENFE y que, como empresa que presta un servicio, tiene obligación de conocer y asumir”, recalca Celis.

Este procedimiento, que se ciñe a lo establecido por el Ministerio de Sanidad y por el Gobierno de Cantabria, establece la obligación de aislar, poner en cuarentena y realizar la prueba PCR a cualquier persona que haya tenido contacto directo con un positivo en la enfermedad. Del mismo modo, recuerda Celis, “debe realizarse una desinfección extraordinaria de las dependencias donde hubiera prestado servicio el trabajador que hubiera dado positivo”.

Llegado el momento, incide el responsable de CCOO en el sector ferroviario, “Eupraxia utilizó la táctica del avestruz: escondió la cabeza y esperó a que sucedieran los acontecimientos”. “Lejos de activar protocolos y tomar las medidas exigidas –critica Celis-, derivaba a los y las trabajadoras a sus médicos de cabecera para que este tomara las medidas que creyera oportunas”.

La empresa, insiste Celis, “debería haber activado sus servicios de prevención y proceder al relevo de los trabajadores y trabajadoras para el aislamiento” y, sin embargo, cuenta, “en cuanto los y las profesionales eran asistidos por la sanidad pública, debían ir a su puesto de trabajo, sabiendo que eran contactos directos y sin saber si era positivos”.

Respecto al lugar de trabajo, Celis incide en la falta de medidas de seguridad e higiene cuando, al conocer la existencia de un caso positivo, “no se llevó a cabo la desinfección de los lugares donde había trabajado esta persona”. Además, denuncia, “se obligó, incluso, a trabajar y utilizar las instalaciones contaminadas hasta el sábado a media mañana”.

Celis hace hincapié en la “falta de compromiso” de la empresa Eupraxia con sus trabajadores y trabajadoras y con las personas usuarias del ferrocarril e insiste: “Desde CCOO, denunciamos esta situación y consideramos que RENFE y la Administración no deben permitir actuaciones tan negligentes que conviertan una dependencia de un servicio público en un foco de transmisión de COVID-19”, concluye.

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